masportucasa

Cómo lo calculamos

masportucasa.es es un proyecto en fase experimental. Esto no es una tasación ni un presupuesto: es una estimación orientativa construida a partir de datos públicos. Aquí te contamos, en lenguaje llano, qué hace la calculadora con lo que le cuentas.

Paso 1 · Dónde está y qué es

Empezamos por tu código postal y el tipo de inmueble. Con eso situamos tu vivienda en su municipio y provincia y le asignamos un precio de referencia por m² para la zona.

Es una media. Dos viviendas del mismo código postal pueden valer cosas muy distintas. Si tu código postal no tiene datos propios, usamos la media de la provincia y te lo indicamos en el resultado.

Paso 2 · Qué quieres reformar

Nos dices la superficie y qué estancias entran en la obra: cocina, baños, salón, dormitorios, suelos, pintura. Cada estancia tiene su propio coste estimado y su propio efecto sobre el valor final.

No todas las reformas pesan igual. Pintar y arreglar detalles suele salir muy rentable; el equipamiento de alta gama casi nunca se recupera entero. El modelo aplica un tope de recuperación distinto según en qué se gasta el dinero.

Paso 3 · El cálculo

Sumamos el coste de la obra (mano de obra, materiales, tasas e IVA), estimamos el precio de venta potencial después de reformar y restamos. Esa diferencia es el beneficio estimado, y de ahí sale la rentabilidad que ves en pantalla.

El beneficio no descuenta impuestos ni gastos de venta: plusvalía municipal, IRPF, notaría, comisión de agencia. Tenlo en cuenta al leer la cifra.

De dónde salen los datos

Partimos de fuentes públicas y oficiales españolas: estadísticas de precio de vivienda y de coste laboral del sector de la construcción publicadas por organismos oficiales, más datos abiertos de códigos postales y municipios.

Sobre esa base aplicamos rangos de coste y de recuperación por tipo de reforma, contrastados con información pública del sector. Los revisamos y los ajustamos a medida que el proyecto avanza.

Qué no sabe el modelo

No conoce el estado de conservación de tu vivienda, su orientación, la altura, la calidad concreta de los materiales que elijas ni la duración real de la obra.

Trátalo como punto de partida para decidir si merece la pena seguir mirando, no como un presupuesto ni una tasación vinculante. Si ves algo que no cuadra, escríbenos.