masportucasa.es es un proyecto en fase experimental. Esto no es una tasación ni un presupuesto: es una estimación orientativa construida a partir de datos públicos. Aquí te contamos, en lenguaje llano, qué hace la calculadora con lo que le cuentas.
Empezamos por tu código postal y el tipo de inmueble. Con eso situamos tu vivienda en su municipio y provincia y le asignamos un precio de referencia por m² para la zona.
Es una media. Dos viviendas del mismo código postal pueden valer cosas muy distintas. Si tu código postal no tiene datos propios, usamos la media de la provincia y te lo indicamos en el resultado.
Nos dices la superficie y qué estancias entran en la obra: cocina, baños, salón, dormitorios, suelos, pintura. Cada estancia tiene su propio coste estimado y su propio efecto sobre el valor final.
No todas las reformas pesan igual. Pintar y arreglar detalles suele salir muy rentable; el equipamiento de alta gama casi nunca se recupera entero. El modelo aplica un tope de recuperación distinto según en qué se gasta el dinero.
Sumamos el coste de la obra (mano de obra, materiales, tasas e IVA), estimamos el precio de venta potencial después de reformar y restamos. Esa diferencia es el beneficio estimado, y de ahí sale la rentabilidad que ves en pantalla.
El beneficio no descuenta impuestos ni gastos de venta: plusvalía municipal, IRPF, notaría, comisión de agencia. Tenlo en cuenta al leer la cifra.
Partimos de fuentes públicas y oficiales españolas: estadísticas de precio de vivienda y de coste laboral del sector de la construcción publicadas por organismos oficiales, más datos abiertos de códigos postales y municipios.
Sobre esa base aplicamos rangos de coste y de recuperación por tipo de reforma, contrastados con información pública del sector. Los revisamos y los ajustamos a medida que el proyecto avanza.
No conoce el estado de conservación de tu vivienda, su orientación, la altura, la calidad concreta de los materiales que elijas ni la duración real de la obra.
Trátalo como punto de partida para decidir si merece la pena seguir mirando, no como un presupuesto ni una tasación vinculante. Si ves algo que no cuadra, escríbenos.
Así convierte la calculadora tus respuestas en un resultado, paso a paso, con un piso real de ejemplo.
El rango bajo la inversión refleja el margen de error habitual de nuestra estimación (±5%).
Esta reforma en tu piso de 80 m² podría rendir un 200 %.
Invirtiendo 2.000 €, el valor de venta de tu vivienda subiría 6.000 €, lo cual serían 4.000 € más de lo que cuesta la obra.
Esfuerzo ligero y retorno alto: la combinación más eficiente que existe.
Puedes cambiar tus respuestas en cualquier momento para ver cómo se mueve esta combinación.
Igual que en el resto de la calculadora, este ejemplo no conoce el estado de conservación real del inmueble, su orientación, la calidad concreta de los materiales ni la duración exacta de la obra: trátalo como punto de partida, no como una tasación.
¿Ves algo que no cuadra? Cuéntanoslo